Querías volar
Querías volar
pero tus alas atascadas
en el vórtice de la desdicha
lo impedían.
Y sin embargo
querías volar
insistías con eso de volar
y con ese curioso intento
de abandonar la firmeza.
Pero tu terca convicción
emanada de tus quimeras
pretendía resquebrajar la ansiedad
el desasosiego
la laxitud de tu conciencia
en la partida.
Y volaste
surcaste tu propio cielo
entregada a la noche
a la inquietud de las estrellas.




